Grandes inventos de Israel para el mundo, por Nadia Cattan

LogoMinisteriosInternacionales.png

La importancia de israel

Israel está en Oriente Medio, pero no es una nación del Oriente Medio. Si nos atreviéramos a trazar una frontera entre el mundo árabe y musulmán y nosotros, nadie puede tener dudas de que Israel caería en nuestro lado de la frontera. Aún más, Israel y su futuro no sólo es importante para la paz del mundo, sino que cada día lo es más para la propia supervivencia de Occidente. Suena exagerado, pero puede muy bien que Israel sea la última línea de defensa que nos queda frente a la marea creciente del Islam radical.

Para empezar, Israel es el mejor dique de contención de un Irán con ambiciones de hegemonía regional y de imposición global. Ni los europeos ni los suníes de la región quieren o saben cómo parar la ambición nuclear de los ayatolás, su mejor baza de poder. Israel puede que sí, pues su supervivencia le va en ello. Quienes ven en Irán una amenaza real pero se sienten impotentes para frenarla, confían en que Tel Aviv haga algo llegado el momento. Injusto y cínico, pero verdad.

En segundo lugar, en la medida en que el conflicto con los palestinos se aleja de una cuestión nacional y pasa a ser cada vez más claramente un problema de extremismo islámico, Israel pasa a estar en la vanguardia de la guerra contra el fanatismo religioso y por ende, contra el terror islamista de carácter global. Ya no es sólo la supervivencia de Israel lo que está en juego. Si cae Israel, es todo el dominó occidental el que se tambaleará. De ahí la importancia de que Israel sea respetado, tenga reconocidas sus fronteras, el derecho a que éstas sean seguras y defendibles y, últimamente, pueda vivir en paz.

Los europeos sobre todo debemos reconocer este hecho. Si el Islam militante se traga a Israel, habremos perdido nuestra mejor defensa. Y el Islam le amenaza desde fuera de sus fronteras, desde los territorios palestinos en manos ahora de Hamás y con un radicalismo creciente, como desde nuestro propio suelo. El nuevo antisemitismo y la pasividad ante sus múltiples expresiones sólo pueden lograr distanciarnos del pueblo de Israel y de la comunidad judía. Y aunque sólo sea por nuestro propio interés estratégico y no ya por una cuestión de justicia histórica, deberemos perseguirlo y castigarlo, no hacer la vista gorda. No es inocente que muchos de los asaltos antisemitas en suelo europeo hayan sido perpetrados no por elementos de extrema derecha, sino por jóvenes musulmanes.

Mientras no les demos razones para pensar lo contrario, el pueblo judío y el israelí seguirán sintiéndose víctimas de la Historia y eso es algo que debería llegar a cambiarse. Israel tiene que ser parte integral de Occidente. Israel no puede ser sólo Europa para la liga de baloncesto.